miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Tú decides?

Tengo un colega que lleva no sé cuántos días escribiendo en su muro de Facebook los motivos por los cuales no votar en las elecciones del 20D al partido que actualmente nos gobierna. La verdad es que tiene para llenar muchos días de razones por las que no debería salir de nuevo, pero puestos a pensar, todos los partidos llenarían sendos muros de Facebook con otras tantas razones por las que no votarles. 

¿Qué hacemos? ¿No votamos? Es otra opción igual de válida, siempre y cuando sea realmente tu opción justificada, y no porque "te da igual". Cuando escucho a alguien decir que le da igual el partido que salga (porque son la misma basura, porque todos hacen lo mismo, porque nadie va a arreglar nada, etc., etc., etc.), me cuestiono realmente si somos conscientes de que esa parsimonia ante la realidad nos conduce directos a continuar con este estado anímico lamentable en el que se encuentra la sociedad española. Los cambios motivan, dan esperanza. Quedarnos con lo que tenemos genera borreguismo, más aún si eso es posible. 




El otro día leí por ahí una reflexión, supuestamente de Clint Eastwood, que me gustó mucho y venía a decir algo así como que los políticos están a nuestro servicio y nos olvidamos de ello. Cada vez que se acercan las elecciones mendigan nuestro voto a base de promesas y de justificar sus actos pasados con los resultados más positivos o maquillados que puedan mostrar. Pero el poder es nuestro y no nos damos cuenta de ello.

No me considero quién para influir en la decisión de voto (o no) de alguien. Creo que hay suficientes vías de información (y desinformación, ojo) para saber quiénes son los que nos vienen a suplicar el voto, lo que van a hacer cuando lleguen al poder y la manera de agradecernos la confianza depositada en su partido. Nos hacen creer que no tenemos la capacidad intelectual suficiente como para votar con conciencia y a conciencia, nos influyen con su oratoria y su falsa modestia, con sus promesas electorales, con sus caras guapas o su rollito underground

¿Eres consciente de todo esto? ¿Crees que tienes el poder a la hora de votar? Sabes a quién no quieres tener ocupando La Moncloa, pero ¿sabes quién quieres que viva en ella? 


Tenemos tiempo de reflexionar, de valorar qué hacer con algo tan poderoso como es nuestro derecho al voto y de poder afirmar rotundamente que somos conscientes del uso que hemos hecho de ello. Ya sea metiendo la papeleta a la urna o no.


Ángela Cowar

1 comentario:

  1. Es una decisión difícil y (aunque no lo parezca) determinante para el futuro de todos. Complicada por la manipulación mediática o, como muchos dicen, "los medios de desinformación". Sin embargo, y teniendo en cuenta que es difícil encontrar un partido que encaje 100% con nuestro ideario, creo que hay que ir a lo esencial y plantearse cuáles son nuestras prioridades: ¿los servicios públicos y los derechos sociales? ¿el "desafío soberanista"? ¿la prosperidad del entramado empresarial?, ¿la "defensa" de la "familia" tradicional?. Hay que ir más allá del discurso que nos venden y de lo que leemos en una prensa que como digo, dista mucho de ser objetiva, al fin y al cabo, la mayor parte de partidos tienen representación en algún punto de España y podemos saber cómo piensan en base a cómo actúan, porque parece claro que los programas electorales son humo en muchas ocasiones, pero sus decisiones los delatan. Creo que la mayor parte de la gente tiene herramientas suficientes para votar con responsabilidad, pero claro, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

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