miércoles, 26 de abril de 2017

Nada volverá a ser igual



Nos conocimos hace un mes. La verdad es que siempre he sido bastante concienzuda para recordar fechas importantes y esta, sin lugar a dudas, lo es. 

Sabía que ibas a llegar, pero no me podía imaginar que te fueras a adelantar de esa manera, descolocándome incluso antes de verte por primera vez. Pero yo ya sabía que desde el minuto cero me ibas a enamorar, lo tenía muy claro.

Y así fue y es y será. Jamás había sentido un amor tan grande por alguien que acaba de aparecer en mi vida. Puede ser, tal vez, porque llevaba mucho tiempo deseando que llegaras, pidiéndoselo a cada estrella caída y a cada moneda lanzada. 

Reconozco que sentí miedo cuando supe que ya venías, no sabía si estaba preparada para los cambios que se avecinaban (ya ves, qué tontería) pero estaba segura de que todo iba a ir bien, que con mirarte por primera vez ya nada volvería a ser igual. Y así fue y es y será.

Y ya hace un mes que nos conocimos, que nos miramos, que sentí la calidez de tu piel y ese olor dulce tan especial que nunca antes había percibido de esa manera. Esa explosión de puro amor y de felicidad que nunca antes había sentido de esa manera.



Llegaste para ser luz, para dar vida, para marcar un antes y un después en la historia de esta familia. Llegaste para ser el río que da frescura, que fluye y que nos arrastra hacia un mar de felicidad en el que navegar sin que nada más importe.

Hace un mes que soy la tita más feliz y tú el sobrino más precioso de nuestro mundo. 



Ángela Cowar

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