Y de repente un día, sin ser muy consciente de la aventura que iba a emprender, se vió con unos billetes a un país muy lejano en el bolsillo.
Las ganas le oprimían el pecho, la emoción le llenaba el alma, la motivación aceleraba sus pulsaciones... Había llegado su momento, de ella y de nadie más.
La vida le había abierto una ventana enorme, la ventana que ella misma había escogido en el Catálogo de Salidas de Emergencia.
Solo quedaba hacer la maleta, ligera, sin cargas innecesarias.
Apuntó en la lista de "imprescindibles" del equipaje los nombres de los que la esperarían a la vuelta con los brazos abiertos, los que lloran de alegría al verla marchar, los que la animaron a coger ese avión. Los que han estado y estarán siempre. Sin condiciones.
Y lo demás estaba de más. Iba a comenzar un nuevo capítulo de la historia de su vida. Por mucho que costase, iba a ser feliz.
Las ganas le oprimían el pecho, la emoción le llenaba el alma, la motivación aceleraba sus pulsaciones... Había llegado su momento, de ella y de nadie más.
La vida le había abierto una ventana enorme, la ventana que ella misma había escogido en el Catálogo de Salidas de Emergencia.
Solo quedaba hacer la maleta, ligera, sin cargas innecesarias.
Apuntó en la lista de "imprescindibles" del equipaje los nombres de los que la esperarían a la vuelta con los brazos abiertos, los que lloran de alegría al verla marchar, los que la animaron a coger ese avión. Los que han estado y estarán siempre. Sin condiciones.
Y lo demás estaba de más. Iba a comenzar un nuevo capítulo de la historia de su vida. Por mucho que costase, iba a ser feliz.
Ángela Cowar

Bueno cari me parece mejor que maravilloso esta nueva experiencia que vas a vivir tú y solo tu preciosa.
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